PROYECTO TRASLADOS, FASE 3, ACCIÓN 13
BITÁCORA-LIBRETO DE ACCIÓN (Potencia y
ocultamiento), en proceso.
ACCIONANTES:
Felix Luna
Milly Sánchez
Omar SM
IspectordeCerros(GM)
-PRIMER ACTO-
[...]
-SEGUNDO ACTO-
I.-
Caminamos la
loma con el sentido de contemplar, de observar de tal manera que se
estructurara sólidamente lo que iba surgiendo en el paisaje. En la casa azul de
la loma, detrás hay una cocina de carbón, en ella, una mujer dibujada sobre la
pared ahumada, de cuyos pechos brota leche que cae en ondas o más bien chorros
crispados que se prologan a los costados y fuera de la mancha de humo. La mujer
tiene una palabra atada al cuello "Silencio".
Salimos
temprano para tomar la tenue luz diurna. En la cima de la loma "la
coronita" un mogote con un mezquite y un nopal que es ya un árbol. Dos
desgajamientos suceden, tal vez tres: Un personaje oculto tras la nopalera
lanza piedras, más de diez en distintas direcciones. Otra figura grita ¡SILENCIO!
El primero, deja las piedras y contesta ¡SILENCIO! Se muestra el sol.
La huella del
cuerpo físico se hunde en la tierra húmeda por el sereno nocturno. La noche y
la humedad dejan el campo fértil para hundir los zapatos, dejar un rastro. El
cuerpo mental se desplaza rápidamente por la línea yacente que describen las
lomas y cerros al rededor.
Un sujeto lanza una piedra colina arriba, la levanta y vuelve a lanzarla, así
tres, cuatro y cinco veces. El mismo sujeto arrastra una estela humana. Al
lanzar la piedra proyecta una dirección, al caminar para asir de nuevo la
piedra jala dicha estela. Hay una dirección centrípeta y una centrífuga. ¿hay
algo fuera del dibujo?

Tres personas
entran en un hoyo en la tierra, más bien tres hoyos; reconocen el perímetro
cercano de la cavidad en la que se encuentran y como espasmos también miran la
lejanía. Ciclos: La lluvia se remansa en balsas de agua sobre la
loma esteparia, se filtra en el suelo y se evapora, tal vez crece alguna
vegetación. Los tres sujetos entran a los hoyos (horadados por alguna máquina)
salen sin más, se van.
Correr en
círculos en una pendiente me imagino que es como dibujar con un espirógrafo en
un papel que se desliza. Desaparecer u ocultarse tras la pendiente cuando se
baja, reaparecer al subir. Dibujar un perímetro más o menos circular es
construir un centro móvil. ¿Existe la "periferia"? Gritar ¡AQUÍ! es
afirmar un sitio más que central, un sitio íntimo, el eco describe lo contiguo,
desvanece la periferia. Así, exclamar ¡CIMA! coloca un estrado resonante bajo
los pies de quien brama. Tal vez no existe la periferia.
Un personaje
arroja una piedra hacia una duna de arena gris o morada, la piedra sube y
resbala. Hay una herencia que como afrenta se carga: La razón forzada a
comprender. Una larga columna de humo se desvanece al aire, sólo se ve ésta
como testificación momentánea de algo ocurrido. Ese algo ya no está. La piedra
resbala incesantemente.